ZAFIROPOULOS MARKOS
EL PASE DE EDIPO
LOGOS KALOS

Páginas: 136
Tamaño: 14.0 x 20.0 cm.
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9789878284569

En su retorno a Freud, Lacan confirma la presencia inconsciente de Edipo en la modernidad tardía. Pero lo hace afirmando que no es el niño quien quiere a la madre, sino la madre quien quiere gozar del niño. ¡Revolución del falo! A partir de entonces, la culpa incestuosa se desplaza hacia Yocasta, aunque le toca a Edipo pagar el precio de la falta contra las leyes de la ciudad y el deseo de los antiguos dioses con su destitución, su ceguera y su vagabundeo. Mientras el cristianismo acompaña la muerte de los dioses, el hijo se resiste a su automutilación y se reserva para sí una parte de su propio cuerpo que Lacan llama objeto (a). Si esto cambia de forma durante su enseñanza, sigue siendo la base de la organización del fantasma contra el goce de la madre. Releyendo Edipo rey, Edipo en Colono y Antígona con Lacan y Lévi-Strauss, el autor retoma la investigación y señala que: si sucede que el coro de psicoanalistas afirma a veces de manera totalmente errónea el carácter obsoleto de Edipo, es porque no han percibido la revolución del falo realizada por Lacan ni obviamente la singularidad del viaje que lleva a Edipo del resplandor de Tebas a la tumba anónima de Colono y que Lacan llama nada menos que: el pase de Edipo.

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En su retorno a Freud, Lacan confirma la presencia inconsciente de Edipo en la modernidad tardía. Pero lo hace afirmando que no es el niño quien quiere a la madre, sino la madre quien quiere gozar del niño. ¡Revolución del falo! A partir de entonces, la culpa incestuosa se desplaza hacia Yocasta, aunque le toca a Edipo pagar el precio de la falta contra las leyes de la ciudad y el deseo de los antiguos dioses con su destitución, su ceguera y su vagabundeo. Mientras el cristianismo acompaña la muerte de los dioses, el hijo se resiste a su automutilación y se reserva para sí una parte de su propio cuerpo que Lacan llama objeto (a). Si esto cambia de forma durante su enseñanza, sigue siendo la base de la organización del fantasma contra el goce de la madre. Releyendo Edipo rey, Edipo en Colono y Antígona con Lacan y Lévi-Strauss, el autor retoma la investigación y señala que: si sucede que el coro de psicoanalistas afirma a veces de manera totalmente errónea el carácter obsoleto de Edipo, es porque no han percibido la revolución del falo realizada por Lacan ni obviamente la singularidad del viaje que lleva a Edipo del resplandor de Tebas a la tumba anónima de Colono y que Lacan llama nada menos que: el pase de Edipo.