ISMAEL ARCE
LA HUELLA DE SAN MARTÍN EN EUROPA
EMPORIO EDICIONES

Páginas: 230
Tamaño: 15.0 x 23.0 cm.
Peso: 0.25 kgs.
ISBN: 9789877893717

El Libertador San Martín pasó los últimos años de su vida en Europa. Pero no vivió ese tiempo cruzado de brazos ni entregado al ocio. Fiel a su carácter, continuó trabajando en silencio por la causa que había marcado su destino. Superado el dolor de dejar su tierra y antes que empuñar su sable en guerras entre hermanos, se dirigió al Viejo Continente decidido a brindar a su patria la América toda los últimos esfuerzos para asegurar su libertad e independencia. Con él llevó lo más valioso que tenía su hija, libros y a su servidor Eusebio, e inició la que sería su empresa más larga y compleja: lograr el reconocimiento y la existencia concreta de los países sudamericanos. Alejado de las luces de los círculos sociales más encumbrados de Europa, y conforme a su estilo reservado, consiguió que las jóvenes naciones americanas que junto a Bolívar liberó fueran reconocidas por las principales potencias, dando inicio formal a su lugar en el concierto internacional. En el ocaso de su vida, además, logró hacer cesar las agresiones europeas contra las Provincias Unidas del Río de la Plata. Así, San Martín dejó una huella profunda en Europa y fue reconocido como una figura de la historia universal. Sin embargo, en la Argentina, su labor en el Viejo Mundo suele ser ignorada. Nada más alejado de la verdad: el Cóndor de los Andes dejó de volar solo cuando supo cumplida la misión que se había impuesto al soñar con una América libre.

LA HUELLA DE SAN MARTÍN EN EUROPA

$32.000,00
LA HUELLA DE SAN MARTÍN EN EUROPA $32.000,00
Entregas para el CP:

Medios de envío

Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

ISMAEL ARCE
LA HUELLA DE SAN MARTÍN EN EUROPA
EMPORIO EDICIONES

Páginas: 230
Tamaño: 15.0 x 23.0 cm.
Peso: 0.25 kgs.
ISBN: 9789877893717

El Libertador San Martín pasó los últimos años de su vida en Europa. Pero no vivió ese tiempo cruzado de brazos ni entregado al ocio. Fiel a su carácter, continuó trabajando en silencio por la causa que había marcado su destino. Superado el dolor de dejar su tierra y antes que empuñar su sable en guerras entre hermanos, se dirigió al Viejo Continente decidido a brindar a su patria la América toda los últimos esfuerzos para asegurar su libertad e independencia. Con él llevó lo más valioso que tenía su hija, libros y a su servidor Eusebio, e inició la que sería su empresa más larga y compleja: lograr el reconocimiento y la existencia concreta de los países sudamericanos. Alejado de las luces de los círculos sociales más encumbrados de Europa, y conforme a su estilo reservado, consiguió que las jóvenes naciones americanas que junto a Bolívar liberó fueran reconocidas por las principales potencias, dando inicio formal a su lugar en el concierto internacional. En el ocaso de su vida, además, logró hacer cesar las agresiones europeas contra las Provincias Unidas del Río de la Plata. Así, San Martín dejó una huella profunda en Europa y fue reconocido como una figura de la historia universal. Sin embargo, en la Argentina, su labor en el Viejo Mundo suele ser ignorada. Nada más alejado de la verdad: el Cóndor de los Andes dejó de volar solo cuando supo cumplida la misión que se había impuesto al soñar con una América libre.