LIZ TOMFORDE
ROZANDO EL CIELO (MILE HIGH 1)
MONTENA

Páginas: 544
Tamaño: 14.0 x 21.5 cm.
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9786316620781

ZANDERS El hockey en Chicago no sería nada sin mí; la gente necesita alguien a quien odiar. Sé cuál es mi papel, y lo represento a la perfección. De hecho, me encanta pasar la mayor parte del partido amonestado en el banco y luego salir del estadio con una chica distinta cada noche o eso es lo que quiero que piense la prensa. Lo que no me gusta es la nueva azafata del avión privado del equipo. Ella trabaja para mí, no al revés. Pero me aseguraré de recordárselo, y cuando termine la temporada deseará no haber aceptado el puesto. Pero en cada vuelo estoy más confundido, y ya no sé si sigo tocando el botón de llamada para fastidiarla o si en realidad hay algo más. STEVIE Hace años que soy auxiliar de vuelo. Pensaba que lo había visto todo, pero cuando entré a trabajar para la superestrella más ególatra y arrogante de la Liga Nacional de Hockey, empecé a replanteármelo todo. Especialmente la promesa que me hice a mí misma de no volver a tirarme a un deportista jamás por mucho que me atraiga. Evan Zanders no tiene filtro ni complejos, y se tiene demasiado creído lo bueno que está. Adora la imagen que proyecta, pero yo detesto todo de ella. Todo menos a él.

ROZANDO EL CIELO (MILE HIGH 1)

$34.999,00
ROZANDO EL CIELO (MILE HIGH 1) $34.999,00
Entregas para el CP:

Medios de envío

Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

LIZ TOMFORDE
ROZANDO EL CIELO (MILE HIGH 1)
MONTENA

Páginas: 544
Tamaño: 14.0 x 21.5 cm.
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9786316620781

ZANDERS El hockey en Chicago no sería nada sin mí; la gente necesita alguien a quien odiar. Sé cuál es mi papel, y lo represento a la perfección. De hecho, me encanta pasar la mayor parte del partido amonestado en el banco y luego salir del estadio con una chica distinta cada noche o eso es lo que quiero que piense la prensa. Lo que no me gusta es la nueva azafata del avión privado del equipo. Ella trabaja para mí, no al revés. Pero me aseguraré de recordárselo, y cuando termine la temporada deseará no haber aceptado el puesto. Pero en cada vuelo estoy más confundido, y ya no sé si sigo tocando el botón de llamada para fastidiarla o si en realidad hay algo más. STEVIE Hace años que soy auxiliar de vuelo. Pensaba que lo había visto todo, pero cuando entré a trabajar para la superestrella más ególatra y arrogante de la Liga Nacional de Hockey, empecé a replanteármelo todo. Especialmente la promesa que me hice a mí misma de no volver a tirarme a un deportista jamás por mucho que me atraiga. Evan Zanders no tiene filtro ni complejos, y se tiene demasiado creído lo bueno que está. Adora la imagen que proyecta, pero yo detesto todo de ella. Todo menos a él.